Los principales componentes de las galaxias son estrellas, cúmulos de estrellas, materia interestelar como polvo y gas, nubes moleculares y materia obscura.
Las galaxias tienen formas muy variadas. Algunas tienen un perfil globular completo con un núcleo brillante, y son llamadas “galaxias elípticas”. Estas galaxias contienen una abundante cantidad de estrellas viejas y algunas estrellas de formación reciente. Con respecto a su tamaño, las galaxias elípticas pueden ser tanto gigantes como enanas.

Otro tipo de galaxias son las de forma espiral. Las “galaxias espirales” son discos achatados que contienen algunas estrellas viejas y una gran cantidad de estrellas jóvenes, poseen además abundante cantidad de gas y polvo, y nubes moleculares en donde tiene lugar el nacimiento de estrellas.

Existen galaxias con forma de disco que se denominan “galaxias irregulares”. Estas también contienen grandes cantidades de polvo, gas y estrellas jóvenes, pero su disposición no es en forma de espiral. Se ubican generalmente cerca de galaxias más grandes y su apariencia irregular probablemente se debe a la perturbación gravitatoria que provocan las galaxias cercanas más masivas.

Por lo general, las galaxias no se encuentran aisladas en el espacio, sino que pertenecen a agrupaciones que a su vez forman grandes cúmulos.

Centro de uno de los más masivos cúmulos de galaxias conocidos, llamado Abel 1689, localizado a 2,2 mil millones de años luz. Imagen tomada por el telescopio espacial Hubble.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, pertenece a una agrupación pequeña de unas 20 galaxias que los astrónomos denominan “el Grupo Local”. La Vía Láctea y la galaxia Andrómeda son los dos miembros mayores, cada una de ellas con entre 100.000 y 200.000 millones de estrellas.

Versión para imprimir 
Para ver e imprimir necesitas Microsoft Word
Para ver e imprimir necesitas Acrobat Reader (si no lo tienes puedes bajarlo gratis desde aquí)
|