
Saturno es el sexto planeta en el orden orbital, situado después de la órbita de Júpiter. Es el segundo planeta más grande del Sistema Solar y el único con anillos visibles desde la Tierra. A causa de su rápida rotación, se ve claramente achatado en los polos.
La atmósfera de Saturno está compuesta principalmente por hidrógeno, helio y metano. Se trata del único planeta cuya densidad es menor que la del agua (¡Esto quiere decir, que si hipotéticamente encontráramos un océano lo suficientemente grande, Saturno flotaría!).

La atmósfera posee un patrón de bandas oscuras y claras similar al de Júpiter, aunque en el caso de Saturno la distinción es más tenue. Las nubes superiores están compuestas por cristales de amoníaco, y sobre ellas se extiende una niebla uniforme que es resultado de los procesos fotoquímicos que ocurren en la atmósfera superior.
La atmósfera del planeta se caracteriza por poseer fuertes vientos, que en la región ecuatorial alcanzan velocidades de 500 km/h; además se han registrado grandes tormentas en los últimos cincuenta años. En las regiones polares se producen fenómenos similares a las auroras boreales en la Tierra, debido a la interacción del campo magnético del planeta con el viento solar.

Vista de una tormenta en la superficie de Saturno

Aurora de Saturno captada el 28 de enero de 2004
Saturno, al igual que Júpiter, posee un núcleo sólido en su interior que se encuentra a temperaturas del orden de 11.000 ºC. Sobre dicho núcleo se extiende una capa de hidrógeno líquido y metálico (producto de las grandes presiones y temperaturas). A su vez, en torno a dicha capa se extiende una zona de 30.000 km de espesor conformada por una extensa atmósfera de hidrógeno y helio.
Saturno, como Júpiter, es más gaseoso que sólido, e irradia más calor al exterior que el que recibe del Sol. Se cree que la mayor parte de esta energía proviene de la lenta contracción del planeta.
Los anillos de Saturno
Saturno tiene un sistema de anillos compuestos de partículas ricas en agua congelada, cuyo tamaño varía desde partículas microscópicas de polvo hasta rocas de unos cuantos metros de diámetro. Hoy se sabe que contiene más de 100.000 pequeños anillos, todos ellos girando en torno al planeta.

Los anillos se extienden en el plano ecuatorial del planeta, y se piensa que son relativamente recientes en la historia del Sistema Solar. Su dinámica orbital es muy compleja, presentando interacciones gravitacionales con los satélites de Saturno (especialmente con aquellos denominados “pastores”).
Los anillos se distribuyen en zonas claramente delimitadas de mayor y menor densidad de material. Los anillos principales son los llamados A y B, y son bastante brillantes. En la región interior al anillo B existen otros dos anillos más tenues denominados C y D. Entre los anillos A, B y C existen aberturas, la mayor de las cuales se denomina “División de Cassini”. En el exterior hay un anillo delgado y débil denominado F. Existe además otro anillo llamado E que se extiende desde Mimas hasta Rea (satélites de Saturno), y logra su mayor densidad a la distancia de Encélado, del que se piensa provee a E de partículas.

El 17 de agosto del 2005 se descubrió la existencia de una especie de atmósfera que rodea el sistema de anillos, compuesta principalmente de oxígeno molecular y que es muy parecida a la de las lunas de Júpiter, Europa y Ganímedes.
El origen de los anillos de Saturno se desconoce. Se piensa que podrían haberse formado a partir de satélites que sufrieron el impacto de cometas y asteroides.
Los Satélites de Saturno
Saturno posee un gran número de satélites, el mayor de los cuales se llama Titán, y es la única luna del Sistema Solar que posee una atmósfera considerable. Los satélites más grandes que se conocían desde antes del inicio de la investigación espacial son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán, Hiperión, Japeto y Febe.
Otros treinta satélites tienen nombre, pero el número total de lunas es aún incierto, debido a la gran cantidad de objetos que orbitan este planeta. En el año 2000 se detectaron 12 nuevos satélites, cuyas características orbitales hacen pensar que se trata de fragmentos de objetos mayores capturados por Saturno.

Imágenes de algunos de los 48 satélites de Saturno.
Saturno posee un gran campo magnético, el cual se origina en el interior del planeta, en aquellas regiones de elevadas presiones y temperaturas en las que el hidrógeno tiene propiedades metálicas
El tamaño de la magnetósfera de Saturno es aproximadamente 5 veces menor que la de Júpiter. Dicha magnetósfera es capaz de interactuar con las partículas cargadas de la atmósfera superior de la luna Titán, produciendo un flujo de partículas desde la ionósfera de este satélite hasta los polos de Saturno.
La mayor parte de las partículas cargadas que impactan contra Saturno proceden del viento solar. El impacto de dichas partículas con la atmósfera superior del planeta se produce en las regiones polares, originándose auroras como consecuencia. Debido a que la estructura del campo magnético de Saturno no acelera eficazmente las partículas cargadas, las fenómenos similares a los de las auroras boreales de la Tierra que se producen en sus polos, no son tan impresionantes como los que ocurren en Júpiter o en la Tierra.
Datos de Saturno
Masa 5,7* 1026 kg
Densidad media 0,69 g/cm3
Radio ecuatorial 60.268 km
Distancia media al Sol 1.429.400.000 km
Período de rotación 10,23 horas
Período de traslación alrededor del Sol 29,46 años
Temperatura media superficial -125 °C
Gravedad superficial en el ecuador 9,05 m/s2
Satélites naturales 48. Los más importantes son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán, Hiperión, Japeto y Febe
Otros Planetas
Mercurio
Venus
La Tierra
Marte
Jupiter
Urano
Neptuno
Planetas Menores
Plutón
Versión para imprimir 
Para ver e imprimir necesitas Microsoft Word
Para ver e imprimir necesitas Acrobat Reader (si no lo tienes puedes bajarlo gratis desde aquí)
|